Padre Simón El Amigo del Millón

“Vivimos para servir y amar a los más pobres y necesitados”. Live to love and serve the most needy KIDS.

S

u nombre es Jogendra Kumar Mahish y tiene 25 años en la religión católica, sirviendo en la orden de los padres Somascos. Cerca de Calcuta, en India, llegaron misioneros cristianos, su familia se vinculó hacia esta religión y Jogendra Kumar Mahish (su nombre hindú) sintió el llamado hacia la búsqueda de “algo más”. A los 14 años se bautizó bajo la religión católica con el nombre Simón.

Llegó hace varios años desde la India para llevar un mensaje de fe al sector de la Isla Trinitaria. El padre Simón pensaba quedarse solo un año para cumplir su labor, pero terminó quedándose y piensa pasar en ese barrio por el resto de su vida, porque “hay mucho trabajo por hacer por los desfavorecidos”.

El religioso, perteneciente a la orden de los padres Somascos, camina tranquilo por las lodosas calles de este populoso barrio, ubicado en el sur de Guayaquil, donde pocos se atreven a entrar por considerarlo uno de l os más peligrosos de la urbe. No tiene miedo, se siente seguro –dice- porque allí vive su familia, que son los moradores. “Quizá en otro sector me sienta inseguro”, manifiesta en medio de una sonrisa.

Este padre católico se ha convertido en un líder en su comunidad por llevar un mensaje de esperanza en uno de los sectores más marginados de Guayaquil. “Si uno no hace nada por el barrio, nadie te respalda”, expresa.

padre-simon-con-nin%cc%83os

Recuerda que cuando llegó a la Trinitaria a cumplir la labor de los Somascos, orden con más de 500 años de velar por los niños huérfanos, comenzó ayudando a una niña que estaba en situación de desamparo y muy enferma, pero mientras la asistía fue testigo de las grandes necesidades de la zona.

La pobreza, el desamparo, la violencia intrafamiliar, la discriminación la sintió de cerca y se propuso revertir esa situación.

Ahora, al cabo de catorce años cuenta que ya ha atendido a más de cinco mil niños, todos ellos víctimas de maltrato físico y sicológico en hogares deteriorados, a través de la fundación Kairós (palabra griega que significa tiempo de esperanza), entidad que nació y creció para dar cabida a su proyecto de vida.

El padre Simón explica que para los chicos hay dos programas que son: Casa Familia y Acogimiento familiar. En el primero, los niños viven en las instalaciones de la fundación como una familia, donde reciben todo el cariño, al mismo tiempo asistencia sicológica y luego regresan a su familia.

En cambio, el programa Acogimiento Familiar consiste en preparar a familias para que acojan a los niños cuando no tienen la posibilidad de regresar a sus familias biológicas por situaciones de riesgo extremo. Las familias alternativas acogen por un corto o mediano tiempo a los chicos y en algunos casos pueden llegar a adoptarlos, proceso que es coordinado con las autoridades del Ministerio de Inclusión Económica y Social.

“La idea es que regresen a vivir una vida normal a pesar de que han vivido problemas de maltrato y otras situaciones graves, siempre tenemos el sueño de sanar las heridas y prevenir que pasen situaciones precarias”, expresa el religioso, quien llama hijos a los niños acogidos.

“Ellos son mis hijos y ellos me dicen papi. Hay que vivir la paternidad, sentirla, porque solo así se ve la necesidad de los hijos, no solo en lo material sino en lo espiritual y afectivo”, agrega el sacerdote hindú, al tiempo que sostiene que no se trata de un albergue, sino de una familia unida no por la relación carnal, sino por una relación espiritual. “Lo que nace de carne es carne, lo que nace de espíritu es espíritu”, predica.

Actualmente la fundación ha creado seis escuelas en la Trinitaria y Monte Sinaí porque muchos niños no accedían a la educación.

compus

Pero la ayuda no solo se centra a los niños, pues para los adultos hay talleres de computación, de costura, electricidad, belleza, leche de soya y electromecánica, que van creciendo por el apoyo de un grupo de voluntarios, sicólogos, educadores, trabajadores sociales, abogados y médicos.

El padre Simón dice que su paso por la Trinitaria vio a muchas mujeres, madres que no hacían nada, que habían perdido la esperanza, que sufrían víctimas del maltrato de sus parejas y de la marginación social.

“Algunas señoras se me acercaban, me contaban que querían acabar con su vida, entonces la mejor forma de ayudarlas fue convencerlas de que son útiles, despertamos en ellas sus capacidades, por eso creamos los talleres. Les dijimos ¡tú eres capaz! Y ahora ellas producen, han vuelto a la vida, son el sostén de la economía de sus hogares con los conocimientos adquiridos”, dice el religioso, mientras recorre el taller de costura.

Pese a que ha ayudado a mucha gente y así lo reconocen en la Trinitaria, el sacerdote no es afecto a las cifras. “Yo busco atender a la persona de una manera integral para que no vuelva a caer en depresión, en sus tristes realidades. Eso es realmente el logro”, dice convencido de que la verdadera felicidad no está en tener, sino en ser. Y eso lo conoce muy bien su ‘familia’ de la isla Trinitaria que se siente rica de tener una esperanza por delante.

Fuente: https://www.andes.info.ec/es/sociedad-personaje/padre-simon-14-anos-llevar-mensaje-esperanza-isla-trinitaria.html

Interes

Buscar amigos y talentos para mejorar la calidad de vida de los niños y familia desamparados en Ecuador y en el mundo entero.

Profesional

Actualmente cuenta con título de tercer nivel, “Abogado”Licenciatura en filosofía, teología en conjunto con sociología, política y administración pública.

Reconocimiento nacional e internacional

Por su labor ha sido reconocido por autoridades nacionales e internacionales.
– Reconocimiento de las Naciones Unidas por regla de oro.
– Condecorado por la Universidad Católica Santiago de Guayaquil como universidad y sociedad.
– Reconocimiento de la Junta Cívica de Guayaquil como hombre ilustre.
– Reconocido por la Sociedad Kairos como hombre con visión.
– Reconocimiento del Club Rotario como Paul Harris Fellow.
– Reconocimiento de la Presidencia del Ecuador como hombre honorable y responsable.
– Reconociemiento de laSociedad de extranjeros en New York como orgullo ecuatoriano.
– Reconocido por la Universidad de Virginia de California, EE.UU., que le otorgó un doctorado Honoris Causa en asistencia humanitaria.
– Embajador Honoris de las Naciones Unidas.

Personal

El Amor hacia el prójimo lo inspiró a mentalizar varios proyectos: construcción de 7 escuelas, Fundación Kairos, Padre Somascos, talleres de capacitación profesional, escuela de formación humana,casas de niñ@s, proyecto mi casita con reconocimiento a nivel internacional.